domingo, 17 de junio de 2007

El sueño...


... Y fue entonces, entre sueños, que aprecié claramente que la felicidad estaba basada en la amistad y en el amor.






En una pequeña nave espacial flotaba entre estrellas y planetas de lejanas galaxias. Me rodeaban luces que los humanos ni siquiera podrían imaginar, así como oscuridades tan hondas que el alma y el cuerpo encontraban la quietud del reposo absoluto.






Escuchaba la música, que ni el hombre ni la mujer nunca jamás han podido escuchar, y junto con ella, silencios... silencios tan profundos que todo el cuerpo se estremecía de su soledad... Envuelto en esta silenciosa música y dentro de la oscuridad de estos colores estuve buscando una estrella, un planeta, un algo, un amigo.






Dentro de la nave, en la inmensidad del infinito, o tal vez en la grandeza de la nada en que me encontraba, fui viendo lentamente un planeta que tenia un no se qué de especial. Me acerqué. Lo vi. Lo vi detenida y amorosamente, como quién fija sus ojos en la persona amada. Es en estas ocasiones en que largo es el mirar, aunque parezca corto. Pero en efecto, largo, muy largo es el mirar.






Hice descender la nave y súbitamente me encontré rodeado de montañas y desiertos. Fue entonces en que, para sorpresa mía, una de las piedras me preguntó -¿en qué consiste la amistad?¿qué es el amor?- Traté de explicarte y me di cuenta que yo era muy limitado en mis palabras y experiencias. De pronto sentí que tal vez algo podría aprender de la piedra, y con humildad yo le pregunté: -¿y para ti, piedra, qué es la amistad, qué es el amor?- y dijo así:-






Durante miles de años estuve al lado de otra piedra, Juntas, todos los días recibíamos el sol de la mañana... juntas, éramos chicoteadas por el frío viento de la tarde... juntas sobre nosotras, caían las lluvias de la noche. La amistad consistía en estar juntas.... en compartir la experiencias. Pero hubo un día un terremoto... y la tierra tembló... y el cerro se sacudió... y yo me resbalé... y quedé separada de la piedra, amiga mía. Desde entonces, estamos separadas como a 20 pasos de distancia.






¡Como quisiera poder caminar para estar junto a ella nuevamente! Para mi, el amor consiste en verla a ella gozar del sol de la mañana (¡y pensar que no puedo acercarme a ella!) para mi, el amor consiste en sufrir al verla azotada por el viento de la tarde (¡y pensar que no puedo acercarme a ella!) para mi, el amor consiste en sentir frío por ella al verla recibir las gotas de la lluvia de la noche (¡y pensar que no puedo acercarme a ella!)-






La piedra ya no dijo ni una palabra más. Ese día, en un lejano planeta entendí algo sobre la amistad y el amor.... y mi maestra había sido una simple piedra. Entré en la nave en busca de otros planetas, recorriendo los cielos hasta que llegué a uno que me pareció muy extraño. En él sólo había un río y una planta junto a él.





Le pregunté al agua del rió qué era el amor para él y me dijo:-El amor consiste en ver desde lejos a esta planta y querer estar junto a ella. Pero ocurre que después de tanto recorrer estoy con la planta sólo un instante, porque tengo que seguir navegando hacia el océano inmenso. Algún día me evaporaré, subiré a las nubes y caeré como gotas de lluvia a este río y nuevamente podré soñar en estar con la planta, aunque sea sólo por un instante. Sí, el amor consiste en estar con la planta porque me gusta estar con ella y además sé que ella me necesita.





Y fue así como esta vez aprendí algo más sobre el amor... mi maestro ahora había sido el agua del río.





Proseguí mi viaje, entre estrellas y planetas, hasta llegar a un planeta donde sólo encontré miles de aves... y les pregunté en qué consistía la amistad y el amor. Me dijeron: - La amistad y el amor consisten en compartir las aventuras de los vuelos... la amistad y el amor consisten en gozar juntas la vista de los océanos inmensos.... la amistad y el amor consiste en recrearnos en las cálidas arenas bañadas por el sol... pero sobre todo, la amistad y el amor consisten en viajar miles de kilómetros, en cruzar océanos enteros... y todo ello, sólo en busca del compañero que se fue. Y una vez junto a él, después de meses de búsqueda, compartir con el las aventuras de los vuelos... la vista de los océanos inmensos... el estar juntos en las cálidas arenas bañadas por el sol... es decir, AMOR ES COMPARTIR LAS COSAS SIMPLES DE LA VIDA- Y las aves no dijeron ni una palabra más.





Nuevamente había aprendido algo más sobre el amor Mis maestras fueron las avecillas del cielo...





sí, las aves...si, el rió...si, la simple piedra...si.



Regresé a la tierra. Al ver a los seres humanos me acordé de los planetas... me acordé de las estrellas... me acordé de la piedra... me acordé del río... me acordé de la planta... me acordé de las aves... Y vi la suerte que tenían los seres humanos. La piedra estaba a sólo 20 pasos de la piedra amiga, cientos de años, y no podía acercarse a ella. El ser humano sí podía acercarse a la persona amada. Acercarse a ella, para estar con ella, para estar junto a ella. El agua del río podía estar sólo un instante con la planta que quería y luego limitarse a soñar con ella miles de años par nuevamente tocarla de nuevo. El ser humano podía acercarse a la persona amada y quedar con ella por años, compartiendo, siendo feliz, amando... El ave tenía que volar miles de kilómetros en busca de la persona amada... tenía que cruzar océanos enteros buscándola. Luego fui despertado, y tome rápidamente un lápiz y un papel, para escribir lo que ustedes están leyendo, luego fui corriendo a buscar una piedra, un río, y una ave para preguntarles si todo esto había sólo sido un sueño... o si lo estaban viviendo...



Fin. OJALA LES HAYAGUSTADO



Diego Valdivia






lunes, 11 de junio de 2007

Papa :D

Este es uno de esos días donde me pregunto si podré escribir lo que siento, si las palabras soportaran el peso de todos mis sentimientos… Pero creo que vale la pena intentarlo… Bueno… Empiezo:

Estaba caminado por la calle, esperando algo, no se que, pero lo esperaba… De pronto vi a lo lejos a una cara conocida… Era mi padre que hace mucho tiempo que no lo veía por varios motivos de la vida… una vida que a veces es muy dura…
Lo veía acercarse sonriente, como en cámara lenta, pronunciando palabras que hace mucho tiempo no escuchaba: “… ¡Hola hijo!... ¡Te quiero!...” Descubrí de nuevo, que él fue el hombre que ame por primera vez…
Me acerque y me detuve a mirarlo un rato, mi padre al ver eso, sonrió con ternura y con sus brazos, me dio un fuerte y largo abrazo, yo, casi sin aliento me limite a observarlo, y sintiéndome como un niñito de nuevo, me acurruque entre sus brazos… Éramos familia otra vez…
Caminamos un rato en silencio, para luego explotar en anécdotas del tiempo, nos contamos de todo… Y fue gracioso verlo sonreír al contarle sobre mi vida, sobre mis amigos, sobre las chicas… Él me contó sobre su trabajo, sobre la falta de tiempo, y sobre todo lo que nos extraña… Me contó que se memorizo algunas de las cartas que le mandamos, que extrañaba su cevichito con su inca cola para acompañar, que añoraba la manera “criolla” de manejar. Abría los periódicos y pasaba las páginas rápidamente, tal vez hoy tocaba una noticia de Perú, pero nada, muy rara vez salía algo, a menos que hubiera un gran accidente, donde hubiera muchas personas involucradas.
No paraba de hablar, tenía tanto que contarle, pero bueno, él se iba mañana…
Yo no quería que la noche acabara, pero ya se iba haciendo tarde… Y la hora de despedirnos llegaba… En ese momento comprendí que mi padre también me necesitaba tanto como yo a él, sus ojos llorosos me dijeron que su corazón estaba triste, y yo que no paraba de sonreír le dije que estaba orgulloso de él, que era feliz siendo su hijo, y que nunca lo olvidaba… Me beso la frente, pero yo sentí ese beso en el alma, era el beso de un padre que bendice a su hijo, el beso más importante que he tenido en toda mi vida, el beso con el que siempre recordare a mi padre.
Nos dijimos adiós, que más se parecían a un hasta luego, llorábamos, pero con una sonrisa en los labios… Y aunque no sepa que es tener un padre, él es todo lo que tengo, y no lo cambiaria por nada del mundo…
¿Estaré loco?

Pues si es locura decir que tengo suerte de tenerlo, bueno entonces si lo estoy, si es locura soñar a conocerlo, bueno entonces si lo estoy, si es locura sentir que me cuida, bueno entonces si lo estoy…

No quería esperar a que llegue el día del padre para mandarles esto…

Sólo quería decirles que nosotros no seriamos lo que somos, si no hubiera sido por nuestros padres… Sea como sean, es todo lo que tenemos…

Sin nada más, los dejo… Ojala les haya gustado…

Diego Valdivia
(Para ti papá)

jueves, 7 de junio de 2007

El cielo

Hoy quiero contarles sobre lo que pude conversar con el Cielo. Si, ese inmenso y callado cielo. Ese cielo que esta sobre nuestras cabezas, sobre nuestros pensamientos. Y ustedes me dirán si me equivoco, pero ¿Cuantas veces nos sentamos ante él, cuantos recuerdos te puede enseñar el cielo? Y es que alguna vez en nuestra vida pasamos algún momento con él, pensando, acompañado o solo, contento o triste.


¿Cuántas miradas a través de la historia pudieron acompañar a ese eterno paisaje? Y me doy cuenta que siempre va estar ahí, hasta después de mi muerte y del ser mas viejo del planeta, va a estar ahí. Es que para él ya no existe el tiempo. En el cielo pude encontrar tantas veces el amor de esa persona que tanto buscaba. Ese consejo que tanto necesitaba. Esa guía para los perdidos. Ese valle de ilusiones. Si que es viejo mi querido cielo. De niño yo jugaba a contar las estrellas, y había una incluso que le había puesto un nombre, y soñaba que ella me cuidaba. Claro que no siempre la veía, ya que el cielo de Lima no siempre esta claro, pero sabía que estaba por ahí, mirándome, esperándome. También de pequeño, veía al cielo como una gran bóveda, donde podía guardar todos mis secretos, por más niño que fuera, era un lugar seguro para poder ser yo mismo.


El cielo no es igual en todos lados, pero siempre es el mismo, su lento andar nos enseña mucho sobre la paciencia, que hay un momento para todos. Inclusive la estrella mas alejada de nuestra galaxia, en algún momento, aunque sea un pequeño instante, ella nos dejará ver todo su esplendor. Quiero contarles todo esto porque hoy me di cuenta que ya no lo veía igual. Si, me olvide de mi querido y viejo cielo.Puedo decir mil excusas para perdonar mi olvido, pero no me puedo perdonar que haya dejado que eso sucediera.A veces nos olvidamos de las cosas que realmente nos importan en la vida. A mi me importa mi cielo, y lo deje de lado… Así como el cielo, se que hay muchas cosas que he dejado de lado… a muchos amigos, a mi madre, a mi padre, a mis hermanos… a mi.


Ahora quiero tomarme mi tiempo en encontrar lo que he perdido. Quiero volver a ser el niño que soñaba que lo cuidaban, quiero sentirme seguro en la bóveda de mis sueños, quiero aprender de mi viejo y querido cielo.¿Alguna ves han visto una verdadera estrella fugas?Es algo tan hermoso. En tan solo unos segundos, todo el cielo se ilumina, y parece que fuera de día, pasa tan rápido que apenas te das cuenta que ya se fue, pero te aseguro que esos segundos jamás los vas a olvidar en toda tu vida. Yo conocí a una persona que fue como una estrella fugas, y ahora ya se fue, pero jamás la voy a olvidar… en toda mi vida.Hoy decidí pasar el resto de mi vida tratando de ver el cielo aquí en la tierra, donde el cielo también esta presente. Se que en algún momento de mi vida entenderé que el verdadero horizonte del cielo y la tierra, no esta en esa línea infinita, sino en nuestras propias vidas. Y es que no se necesita ser grande, lento y viejo para enseñarnos tantas cosas.


Pero, por si acaso, tenemos un excelente modelo.Ya me despido, no se si se los mande, no se si lo quieran leer, pero aquí esta por él, mi silencioso cielo.Espero les haya gustadoDiego Valdivia

A los amigos


Hoy quisiera escribir por los amigos, por aquellos pasos que se escuchan a nuestro lado mientras caminamos.


Por esas personas que nos enseñan a sonreír, a llorar. Quisiera hablar sobre la amistad, que es como aquella piedrita que lanzamos al agua y vemos que las ondas van creciendo, poco a poco, hasta nunca acabar. Quisiera hablar por los que están y no están. Por los que me acompañaron mientras escribía…


Por los que me enseñan a soñar.Tantos E-mails que nos llegan sobre la amistad, esta es mi forma de entenderlo y quererlo.


Julio Corazao dijo claramente una ves: “…Del amigo se debe decir: “Eres como un hermoso sueño que tuve, hecho realidad…”” Es una frase con la que me encanta describir la amistad. Un sueño hecho realidad…Sé que la vida pasara, y mis pasos se harán mas lentos, algunos se quedaran, otros se perderán, otros tantos me olvidaran, y algunos mas entraran. Pero lo que nunca el tiempo podrá oxidar, es ese cofre indestuctrible del recuerdo. Y es que cuando queremos a alguien, un pedacito de nosotros se va con ellos, y un pedacito de ellos se queda con nosotros, y así se va formando nuestro corazón, con un poco de todo, con un poco de ellos. Y puede que tenga miles de cicatrices, miles de cortes y vacíos, pero así como está, así como es, es todo tuyo, así vivirás. Y te aseguro, que el corazón más bello no es el más perfecto, y entero, sino el que más dio.Ahora me doy cuenta que yo nunca me pude quedar sin sueños, pues ellos representaban todo lo que podría necesitar…Hay veces, como me dijo alguien una vez, que uno sufre cuando no ve por donde camina, se siente perdido, y cree que solo avanza porque no hay una pared que lo detenga, de pronto llega alguien… puede ser ella, el, ellos, tu hermano, tu hermana, tus padres, Dios… y te dice que respires, que no dejes de andar, que no estas solo, que te quiere, y que nunca te va a olvidar… Y no vuelves a ser el mismo, levantas la mirada, y caminas hacia algún lugar que nunca antes has visto, ya no estas solo…En este punto, tengo tanto miedo de que escribir después, quisiera mostrarles mi corazón para que vean todo lo que siento, y si pudiera expresarlo en algunas palabras serian.


Muchas gracias… gracias por estar cuando mas los necesito, gracias por las miles de veces que me hicieron reír, gracias por enseñarme a no tener miedo a decir lo que siento, gracias por inspirarme estas palabras, gracias por todos los recuerdos, y por supuesto, gracias por el haberlos conocido…


Escribeme una carta


Quizás hoy te escribo para no volverte a escribir, sé que quizás te aburro y que ya no quieres saber nada de mí. Es mas, ya no se ni para quien escribo. He llegado a un punto en el que ya no quiero soñar. Y eso, para mi, es peor que morir. Es quitarle la magia a la vida, es dejar de ver el brillo en los ojos en la persona que amas, es dejar de sentir ese aroma especial de cada persona, es dejar de darle sentido a la vida. Y es que a mi no me preocupa vivir, sino soñar. Pero bueno, ese soy yo.


Hoy, me miro al espejo y ya no veo a alguien, solo el inútil reflejo de alguien que alguna vez fui.


Tantas personas que me faltó conocer, tantas veces que me faltó decir perdón, tantas veces que no dije te quiero, tantas veces que pude y no quise hacer. Tantas veces…


Me dirán: “OIE! Así es la vida… no llores lo que as perdido, mas bien alégrate por lo que vendrá…” Y yo tristemente contestaré: “De que te sirve tener o perder sino hay nada ni nadie a quien ofrecérselo… si no hay a quien dedicárselo… sino hay para soñar” Y caminaré, y ya no veré las cosas simples de la vida… que son gratis.


Mis días, desgraciadamente, serán de 24 horas, deseando que fueran de 3, para ver si así pasa mas rápido el tiempo, y ya sea más viejo.


Dejaría de cantar, de reír, de llorar, de sentir.


¿Qué amigo vendrá a darme su mano? ¿Qué ser recordará a este corazón destrozado? ¿He nacido en vano?


Sin embargo, poco a poco, sin importar que escriba, sin importar que digan, tú sigues leyendo estas líneas, y puede ser que me creas, puede ser que me entiendas, y yo ya no podría sentir miedo, yo ya habría cumplido conmigo mismo, yo ya estaría completo.No tengo ni idea quién o quiénes leen estos textos. ¿Estoy acaso escribiendo palabras al viento? ¿Entretendré a unos cuantos? ¿Quiénes los lee?


No tengo ni idea. Y quisiera tener una idea.


Ahora yo te pido: Por favor, escríbeme una carta, dime lo que quieras, que sientes, que piensas… dime que vale la pena que siga escribiendo.


Diego Valdivia


chasquivuelve@hotmail.com